El Liberbank Cuenca perdió su primer partido de este 2020, lo hizo tras caer por 31-28 en Logroño en un partido en el que aguantó lo que pudo.

C.R.MASSÓ

Y es que poco se puede achacar a los conquenses, que siguieron plagados de bajas y con un solo cambio respecto a Nimes, era el de Hugo por Vainstein para completar convocatoria y no tener sanción disciplinaria. Pero pese a ello, los de Lidio ya se han acostumbrado a jugar en esas circunstancias y jugaron una gran primera mitad, donde Dutra fue un auténtico martillo pilón con sus lanzamientos exteriores, a los que poco podía hacer Sergey Hernández. En defensa, estaban descomunales, donde provocaban las pérdidas de balón y los goles de Sergio y uno de Lindblad a la contra. Eso les valió para remontar el 3-1 del minuto del minuto 8 y firmar en el 8’45» el 4-5 tras un gol de Moscariello. Aunque la máxima diferencia no llegó hasta el 17′ cuando el propio Moscariello firmaba el 8-10 y precipitaba el tiempo muerto de Velasco.

Se encontraba el Liberbank jugando muy cómodo en ataque, con lanzamientos exteriores y pases al pivote, algunos de mago de Natán Suárez, siendo la defensa muy buena y solo faltando la suma de Leo Maciel, que terminó la primera mitad con tan solo una parada, cuando Cuenca está acostumbrada a los grandes porcentajes del argentino. Se llegaba al descanso con 16-16 tras un gol sobre la bocina de Kukic. La sensación con la que se llegaba al descanso era que Cuenca no lo podía haber hecho mejor ante un equipo con dos jugadores por puesto, que no dejaba de rotar y donde Balenciaga y los extremos estaban siendo los más destacados. Se temía lo que pasó al final, que la gasolina no podía dar para 60 minutos tras el esfuerzo de este principio de año con tan pocos jugadores sanos.

Tras el paso por los vestuarios, Logroño adelantó la defensa en busca de frenar los lanzamientos exteriores y ahí aparecía Eskerecic para tirar de brazo, uniéndose a la fiesta de Dutra, que en el minuto 38 ponía la última ventaja de Cuenca con el 19-20 tras un parcial de 0-2.

El partido estaba emocionante, llevando Cuenca los ataques al aviso de pasivo en busca de hacer el partido más largo y poder respirar, ya que los locales buscaban lo contrario con un banquillo plagado de posibilidades. Momentos de intercambio de goles, hasta que a falta de seis Migallón marcaba el 27-25 tras una pérdida entre Natán y Thiago con uno más y fruto del cansancio, además, hay que sumar que el brasileño jugó con su mano izquierda inflamada.

Ahí se acabó el choque porque no había aire para más, Logroño terminó de finiquitar el partido y venció por 31-28. Lograron parar a Dutra por lo civil y por lo criminal, aunque acabó con 12 goles, y eso terminó por desactivas a un Liberbank que poco se le puede reprochar y que a buen seguro, el resultado podría haber sido otro con más efectivos para competir por los puntos.

Ficha técnica
31 – Logroño La Rioja: Sergey Hernández; Dapirán (5,2p), Balenciaga (6), Scott (2), Kusan (2), Garciandia (1), Hackbarth (7), Moreira, Sanchez-Migallón (1), Ligetbari (3) y Kukic (4).

28 – Liberbank Cuenca: Maciel; Suárez, Lindblad (1), Moscariello (4), Thiago (2), Eskericic (3), Sergio López (3), Dutra (12,4p), Doldán (2) y Manu Díaz (1).

Marcador cada cinco minutos: 3-1, 5-5, 8-8, 9-10, 13-14, 16-16;17-18, 21-21, 23-23, 24-24, 27-25 y 31-28.

Árbitros: Álvarez Menéndez y Friera Cavada. Excluyeron por dos minutos a los locales Sánchez Migallón, Kusan y Ligetvari.

Incidencias: Partido de la decimoctava jornada de la Liga Sacyr Asobal. Palacio de los Deportes de La Rioja, 1.500 espectadores.